Nuestro Origen
Tao nació de una sensación
No de un plan de negocio. No de una tendencia.
De esa sensación de que la vida pasa deprisa — muy deprisa — y uno puede pasarse años ocupado sin estar realmente presente. Mirando el móvil. Esperando el fin de semana. Posponiendo lo que importa para cuando haya más tiempo, más dinero, más de lo que sea.
Y un día te das cuenta de que el tiempo que tienes es lo único que realmente es tuyo. Que cada día que pasa es una decisión — aunque no lo parezca. Que puedes gastarlo en algo que luego no recordarás o en algo que, aunque sea pequeño, valga la pena.
Tao nació de ahí.
¿De donde viene el nombre Tao?
En la filosofía china, Tao — también escrito Dao — significa el camino. La fuente de todo ser. La vía.
No el camino perfecto. No el camino sin obstáculos. El camino real — con sus curvas, sus paradas, sus momentos que no tienen sentido hasta que los ves desde lejos.
Elegimos ese nombre porque creemos que incluso los momentos difíciles forman parte de algo más grande. Que de cada etapa, por incómoda que sea, se puede sacar algo bueno. Que el camino no es lo que te pasa — es lo que haces con lo que te pasa.
Tao Essences es eso: una especie de soldadura en el puente.
Quién hay detrás
Soy Dayanna. Amante de la buena comida, de la música, del arte y de la naturaleza. De la vida, en general.
Tao existe porque quiero vivir — y porque quiero que muchos más puedan vivir también. La oportunidad que tenemos cada día de estar sanos, de crear algo con las manos, de encender una vela o simplemente de comer, es una oportunidad que alguien en el cosmos desearía tener. Eso no se me olvida.
Fabrico cada vela a mano, en un pequeño taller que hemos montado en casa — con la música de Hans Zimmer de fondo cuando el momento lo pide. Cada tarro, cada pieza decorativa, cada wax melt sale de aquí antes de llegar a tu casa.
No tengo una fábrica. No tengo producción en cadena. Tengo manos, materiales buenos y la convicción de que los objetos que nos rodean deberían tener alma. Y la certeza de que 70 o 100 inviernos son pocos — y merece la pena vivirlos bien.
Lo que hacemos y por qué lo hacemos así
Cera de soja 100% natural. Aceites esenciales puros. Sin parafinas, sin toxinas, sin atajos.
No porque sea la opción más fácil — no lo es. Sino porque si una vela va a estar encendida en tu casa, respirándola tú y los tuyos, merece estar hecha con lo mejor.
Pero más allá de los materiales, lo que más nos importa es esto: crear recuerdos. Un aroma que te devuelve a un verano, a una tarde, a una persona. Una pieza que convierte un rincón cualquiera en un lugar con carácter.
Cada ser humano es único — con millones de parámetros que nadie más tendrá. Tao no pretende ser la marca de velas de todo el mundo. Pretende ser la marca de quienes sienten que el tiempo que tienen merece ser vivido con intención.
Lo que creemos
Que la oportunidad de estar aquí — sanos, despiertos, capaces de encender una vela o de crear algo — es una oportunidad que no todos tienen.
Que hay que agradecer lo afortunados que somos.
Que 70 o 100 inviernos son pocos, y merece la pena vivirlos bien.